Las videocámaras IP son básicamente cámaras tradicionales de videovigilancia que incorporan un
servidor web y una toma RJ-45, de modo que pueden conectarse directamente a un ordenador personal, una red local o a Internet para visualizar el video desde un
simple navegador web, es decir, 24 horas on-line.
A diferencia de las webcam, las videocámaras IP son
unidades «inteligentes» que pueden funcionar con autonomia, realizandose la compresión del video y la distribución de las imágenes desde el propio dispositivo. Para visualizar las imágenes en tiempo real es necesario disponer
únicamente de un ordenador personal y un navegador web.
La comunicación entre la videocámara IP y el ordenador puede ser directa –mediante un cable UTP estándar– o remota a través del router de una red local o de una conexión a Internet. Algunas cámaras están provistas de un micrófono para la
captura de audio. Otras están preparadas para conexiones inalámbricas. Existen también modelos motorizados con los que es posible modificar remotamente (desde cualquier ordenador conectado a Internet, independientemente de su ubicación geográfica) la posición del objetivo de la cámara para observar en tiempo real otros puntos del local.
Redytel Computer dimensiona e instala sistemas completos de videovigilancia IP, que incorporan el hardware y el software necesarios para una grabación de imágenes continuada y la posterior revisión de los videos archivados.